Después de dos días con Lion instalado en mis equipos, puedo afirmar que Lion es una
actualización de OSX que intenta integrar muchas de las bondades de su hermano menor iOS y que pretende cambiar la forma de interactuar con nuestros ordenadores a través de gestos táctiles utilizando para ello el
Magic Trackpad
Sin este periférico, y habiendo dejado tan solo algunos gestos de consolación para el Magic Mouse, no podremos disfrutar de la verdadera revolución que supone Lion: interactuar de manera natural con nuestro sistema operativo como si tocáramos la pantalla de nuestros equipos, pero sin hacerlo, usando el trackpad de intermediario.
Estos días he apagado el Magic Mouse para obligarme a usar solo el trackpad y he de confesar que me he acostumbrado bien, a excepción de aquellas tareas que requieren de un uso preciso del cursor.
Con Launchpad, el dock pierde protagonismo pues con un gesto tactil todas las aplicaciones que usas con frecuencia u ordenadas en carpetas o por pantallas o como quieras, aparecen ante tus ojos sin tener que bajar con la flecha hasta la aplicación que quieres o tener que desplegarla desde una pila.